Después de 14 años de labor de clínica y recuperación en Premià de Mar, el proyecto del CRAM ha crecido y requiere unas nuevas instalaciones para continuar con su labor a favor del medio marino. A principios del 2010, el Prat del Llobregat asistirá al nacimiento del nuevo CRAM: un centro con equipamientos punteros que lo consolidarán como un referente mundial en clínica y recuperación de especies marinas en peligro.
A principios del 2010, el Prat del Llobregat asistirá
al nacimiento
del nuevo CRAM: un centro con equipamientos punteros
que lo consolidarán como un referente mundial en clínica
y recuperación de especies marinas en peligro.
Ubicado en el antiguo Golf del Prat del Llobregat, el nuevo CRAM dispondrá de un recinto de 18.000 metros cuadrados que incluirá una clínica de recuperación, un edificio de administración, personal y educación; un espacio de estudios postmortem y varias piscinas y tanques destinados al tratamiento de los ejemplares llegados al centro y a su reintroducción en el mar en el menor tiempo posible.
Los pocos precedentes en este tipo de instalaciones convertirán el nuevo CRAM en un pionero en diseño de medidas de manejo y conservación de animales marinos. Así, con el fin de reproducir fielmente las condiciones de vida en libertad de las especies llegadas a la clínica, los espacios acuáticos serán fieles a las características del hábitat mediterráneo. ¿El objetivo? Conseguir el efecto de una ‘parcela de mar’. Por este motivo, el circuito de suministro de agua provendrá directamente del mar y un generador de corriente que simulará el movimiento de las olas.
Tortugas, delfines o aves serán algunas de las especies que dispondrán de un área de curas en el edificio clínico con instalaciones que estarán dotadas de quirófanos, rayos X, ecógrafos y otros aparatos médicos que posibilitarán la realización de diagnósticos precisos. El espacio de estudios postmortem permitirá a los científicos realizar necropsias cuando se necesite aclarar los motivos de la muerte de algunos animales. Estas supondrán una generación de conocimiento específico del centro muy útil en acciones de investigación conjunta con otras entidades del ámbito veterinario y biológico.
Además, el recinto estará incluido en una zona de alto interés natural y paisajístico, el Delta del Llobregat, hecho que permitirá situar el CRAM dentro de los itinerarios guiados de la zona y ampliar, de esta modo, las actividades de difusión. Su proximidad a la futura parada de metro de la línea 9 del Prat del Llobregat lo acercará a la área metropolitana de Barcelona. Más de 4 millones de persones que podrán disfrutar del circuito de visitantes del CRAM. El diseño de las piscinas con paredes de cristal, opacas por dentro y visibles por fuera, permitirán observar las evoluciones de los animales sin molestias para las especies; continuando la labor de educación sin interacción con los animales que ha caracterizado las actividades del CRAM.
El nuevo centro del Prat del Llobregat está financiado por la Generalitat de Catalunya, el Ministerio de Medio Ambiente, el Ayuntamiento del Prat del Llobregat y Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (AENA) y tiene un coste aproximado de 5 millones de euros.