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LA FUNDACIÓN CRAM LIBERA A LA TORTUGA VERDE Y SIGUE SU RUMBO CON UN TRANSMISOR VÍA SATÉLITE ADHERIDO A SU CAPARAZÓN.
El velero científico de la Fundación CRAM, el Vell Marí, zarpó 07 de julio de 2010 desde el puerto de Premià de Mar (Barcelona) con una tripulante de excepción: una tortuga verde (Chelonia mydas). El equipo de veterinarios de la Fundación se embarcó con el objetivo de liberar a este ejemplar de una especie tan poco frecuente en el Mediterráneo, y a la que han llamada Bella.
A la tortuga se le adhirió un transmisor vía satélite en el caparazón que permite conocer su posición, en todo momento, después de ser reintroducida en el mar. Existen muy pocos precedentes de marcaje por satélite de tortugas verdes en el Mediterráneo. Éste es el primero que se realiza en el Mediterráneo Occidental, así como el primero, en todo el Mediterráneo, realizado a un ejemplar juvenil.
Han pasado ya algunos meses desde su liberación y Bella ha ido emitiendo con éxito una señal periódica que ha permitido conocer su rumbo y deducir que uso está haciendo del hábitat. En un primer momento, Bella se dirigió hacia el golfo de León, cerca de las costas de Sète, en Francia, donde pasó los meses más calurosos del verano. A principios de septiembre se instaló en la bahía de los Alfacs, en el Delta del Ebro (Tarragona), donde permaneció durante el otoño y el principio del invierno. A finales de enero abandonó las aguas abandonó las aguas poco profundas de la bahía para dirigirse hacia el sur, bordeando el cantil de la plataforma continental hasta el sur de Ibiza. Las últimas posiciones sitúan a Bella en las proximidades de Argelia.
El seguimiento de Bella es el primero que se realiza sobre una tortuga verde en el Mediterráneo occidental, y arroja información muy interesante sobre la ecología y comportamiento de esta especie en su fase sub-adulta.
La población de tortuga verde en el Mediterráneo es muy escasa, unas 300 hembras reproductoras. Sin embargo, suelen habitar en la parte Oriental, donde encuentran aguas más calientes, y es muy raro localizarlas en la zona Occidental. El rescate de Bella con vida, está considerado como un peculiar varamiento sin precedentes en la costa mediterránea catalana. En los 15 años de acciones de rescate y recuperación de la Fundación CRAM es la segunda vez que un ejemplar de tortuga verde llega a su centro, y el primer ejemplar con vida. El transmisor permite seguir su rumbo y conocer la evolución de su estado en el medio salvaje.
Sigue el camino de Bella
La batería del transmisor se estima que dure aproximadamente un año. Pasado este periodo, y siguiendo la descamación natural que se da en los escudos del caparazón, el transmisor se desprenderá sin dejar secuelas en el animal. Mientras esté en funcionamiento, el viaje de Bella se puede seguir a través de esta página o en el siguiente enlace: Seaturtle.org.
Imagen estática de la posición de Bella

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